lunes, 10 de junio de 2013

CONQUISTA DE MEXICO



    
                                              LA CONQUISTA DE MEXICO
Hernán Cortés partió de Cuba hacia los nuevos territorios descubiertos, llegando a costas mexicanas al actual estado de Tabasco, donde recibió como obsequio una indígena llamada Malintzin, quien sabía español por haber tenido contacto con Jerónimo de Aguilar, explorador español que había naufragado y vivido entre los mayas. Esta mujer desde entonces sería su intérprete. Al llegar a lo que hoy es Veracruz fundó la Villa Rica de la Vera Cruz, en 1519.
Se enteró de la existencia de una gran, rica y poderosa ciudad: Tenochtitlan. Esto despertó su ambición y se dirigió hacia ella.
En su camino hacia la ciudad capital del Imperio Mexica, convenció a varios pueblos, como el tlaxcalteca, de unirse contra los aztecas, quienes les tenían dominados y les cobraban impuestos.
Moctezuma recibió a Cortés, brindándole hospedaje; sin embargo, el español le correspondió apresándolo.
Cortés había decido no informar al gobernador de Cuba de sus conquistas, por ello se enviaron tropas españolas para apresar al conquistador. Esto motivó a Cortés a salir de Tenochtitlan a combatir a los españoles.
En Tlatelolco se sella el destino de los dos pueblos. De esto he dicho en otra ocasión:
Cortés no entiende esto... y le perdona. El joven prisionero deseaba más profundamente la muerte –como se la deparaban sus propias costumbres– que la existencia a la que se le condenaba a vivir. Son dos intenciones, dos formas de pensar y de ser diferentes. Es la incomprensión que determinará de ahí en adelante el destino de cada uno de los contendientes: el indio, sometido y sujeto de explotación; el español, inquisidor y esclavista. Se consumaba así la conquista militar de la ciudad para dar paso a una lucha más ardua aún: la conquista ideológica a través de la Iglesia. La destrucción de la ciudad y de los templos indígenas fue sistemática, y hubo un fraile que la comparó con la séptima plaga de Egipto. Comenzaba la muerte de los dioses prehispánicos. Era el 13 de agosto de 1521.
La última ofensiva externa de las fuerzas leales a los mexicas provenía de los malinalcas, matlatzincas y cohuixcas. Cortés envió fuerzas a cargo de Andrés de Tapia y Gonzalo de Sandoval para detener su avance.
Los conquistadores españoles pensaron que los mexicas estaban totalmente debilitados y realizaron una incursión general a la ciudad. En una escaramuza Cortés fue capturado, pero fue valientemente rescatado por Cristóbal de Guzmán, quien por salvar la vida de Cortés cayó prisionero en manos de los mexicas. En franca retirada, algunos otros españoles fueron hechos prisioneros.
De acuerdo con las costumbres de guerra de los mexicas, los prisioneros fueron sacrificados a sus dioses en lo alto de sus templos. Impotentes, sus conmilitones pudieron observar los hechos a lo lejos, reconociéndolos por la blancura de su piel. Sin embargo el hecho dio ánimo a Pedro de Alvarado, quien, en su afán de venganza, se colocó a la vanguardia para el asalto final.
Al final del sitio, que duró tres meses, Pedro de Alvarado tomó la plaza de Tlatelolco. Los tenochcas que aún quedaban confrontaron las últimas batallas y fue entonces cuando los conquistadores pudieron observar, horrorizados, que los mexicas no solo habían sacrificado a los prisioneros: además de extirparles el corazón, habían arrancado la piel de los españoles caídos para adornar sus templos u ofrendarla a su dios Xipe Tótec
En la refriega murieron algunos de los últimos señores y jefes mexicas. Los capitanes más destacados en la defensa del sitio por parte de los Tlatelolco fueron Coyohuehuetzin y Temilotzin, y por parte de los tenochcas Tlacutzin y Motelchiuhtzin. Cuauhtémoc se reunió en Tolmayecan con sus capitanes, intendentes y principales para deliberar la inminente rendición.
El 13 de agosto de 1521 Cuauhtémoc salió de Tenochtitlan en una canoa, probablemente con la intención de negociar la rendición, pero fue avistado y capturado por el capitán García Holguín, mientras la ciudad caía en manos de los españoles y de sus aliados

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